AVUI A POL

Paintball per Joan Camí

Del caos a la incertidumbre

Se podría decir que la primera vuelta ha sido caótica por lo menos. Tras 19 partidos, el Espanyol está dentro del TOP 10, el objetivo marcado al inicio de temporada. 26 puntos repartidos en seis victorias, 8 empates y cinco derrotas, un récord de imbatibilidad de 586 minutos y el añadido de haber dejado la portería a cero en siete partidos. Los números son buenos, pero solo son números. Los resultadistas tienen mimbres para ser positivos. Lógico y licito. Si hablamos de sensaciones, del proceso, del camino, el análisis nos deja más dudas e incógnitas a corto plazo. Vamos a dejar de lado los datos cuantitativos y a tratar de indagar un poco más en los primeros meses del proyecto de Quique Sánchez Flores en Barcelona. Encontrar respuestas. El qué, el cómo y el porqué de una relación inestable.

Quique ha ido esquivando obstáculos y elogios constantemente. Agosto y septiembre sirvieron para clamar al cielo y diagnosticar un problema que parecía resuelto. En Sevilla se volvió al punto 0. El batacazo fue tremendo e inesperado tras una pretemporada más que correcta. Posiblemente el peor aliado para iniciar la competición. El Espanyol volvía a partir con desventaja, además de la mala planificación deportiva, los jugadores no conectaban la mente con el cuerpo. Willian José en Anoeta, Iago Aspas en Cornellá y el 3-3 del Eibar fueron los focos más calientes del primer mes de Quique en el banquillo. Llegó al otoño cuestionado y agotado. Sin respuestas ni el feeling adecuado para dar con la tecla y apaciguar el bloqueo mental y de juego que padecía el equipo tras cuatro meses de convivencia.

No todo era tan malo. David López ejerció de líder de la zaga desde el minuto uno y destacó en muchos aspectos. Responsabilidad directa en la salida de balón, superando líneas con sus pases y mostrándose muy poderoso en juego aéreo y disputas cuerpo a cuerpo. Diego Reyes se adaptó muy rápidamente a su lado, al igual que Víctor Sánchez por la derecha y un Aarón que, en tan solo tres partidos, demostró jugar en otra dimensión. Quique empezó a ver en ellos cuatro la solución a sus principales problemas. Además, la confirmación de Marc Roca y la irrupción de Melendo pudieron tapar ciertas carencias técnicas del equipo, el -brillante- rendimiento de Piatti desatascó partidos y Baptistao, pese a su irregularidad, dejó detalles muy interesantes en asociativo o corriendo al espacio. Gerard Moreno también tuvo mucho que decir entonces. Sus goles significaban puntos. 

Noviembre fue la mejor noticia para el Espanyol. Con un juego más pragmático que atractivo, Quique matizó aspectos de su modelo de juego y recondujo la situación. El Espanyol tenía muy claro dónde y cómo jugar los partidos. En el plano defensivo, el equipo equilibró las líneas a partir del 4-4-2, evitó el juego interior del rival, manejó bien las situaciones de ataque posicional del contrario y mejoró en acciones a balón parado, uno de los grandes problemas de la pretemporada. En ataque hacía mucho daño a la contra, con transiciones rápidas y muy verticales. El reto era encontrar el equilibrio entre la defensa y el ataque, ser fuertes a nivel defensivo para generar juego ofensivo. El 0-0 en el Calderón confirmó que el Espanyol había encontrado, por fin, la armonía defensiva en su esquema. Parecía el inicio de algo grande.

Las lesiones de Piatti y Baptistao y un tal Leo Messi, cambiaron el escenario en diciembre. Se rompió el récord de Diego López, se visitó el Camp Nou (con su particular polémica) y se perdió en octavos de Copa ante el Alcorcón. Tres momentos clave que volvieron a romper esa armonía que había permitido soñar. Quique volvía a ser cuestionado por una afición cansada de sobresaltos inesperados en tan poco tiempo. Marc Roca pasó, inexplicablemente, a un segundo plano. Volvió al filial, al igual que Melendo, que había mostrado detalles, pero no tuvo continuidad.

El 2017 ha empezado dubitativo y el Espanyol sigue teniendo problemas para mantener un equilibrio que le permita ganar en seguridad y confianza. Sin refuerzos, el nivel de los no habituales adquiere más importancia, aunque hasta la fecha parecen más fuera que dentro. La victoria ante el Granada debería suponer un punto de inflexión para disipar el incierto futuro de Quique en el Espanyol.

Joan Camí

@JoanCami    


 07/12/2017 ¿Qué pasa con Sergi Darder?
 24/11/2017 Reflexiones sobre el juego posicional del Espanyol
 10/11/2017 Con David hacia nuevos horizontes
 23/02/2017 Secuelas del Bernabéu
 10/11/2016 ¿Fin del romanticismo?
 29/09/2016 Insisto, esto promete
 12/09/2016 Víctor sabe jugar
 05/09/2016 Álvaro Vázquez, ¿2.0?
 15/06/2016 Ens veiem a la tornada, Lluís
 17/05/2016 Marco Asensio, un nou 'trequartista'.
1 | 2 | 3 | 4