Mucho se ha hablado sobre las cláusulas que el Real Madrid pone en los contratos de los jugadores que cede o que vende. La más famosa, es aquella que no permite que sus exjugadores se enfrenten contra ellos. Una actitud cobarde a todas luces por parte de las directivas merengues, pero a la que los clubes firmantes nunca han puesto muchos inconvenientes, seguramente porque no les queda más remedio y porque el partido contra el Real Madrid casi que se cuenta desde principio de temporada como perdido.
Sin embargo, para el partido de este sábado el valor de esa cláusula nos favorece. Callejón, sobre quien el Real Madrid tiene poderes hasta final de temporada, no podrá disputar el partido en el Santiago Bernabéu. El joven de Motril tiene el gran honor de haber sido el único jugador de la plantilla en poder participar de todos los encuentros que hasta hoy se han disputado en Liga. El delantero lleva ya 20 jornadas disputadas, la mayoría saliendo como titular. Gran estadística esta, aunque desgraciadamente no todos sus números sean tan buenos. No insistiré en el tema de su sequía goleadora, algo que ya hace tiempo achaqué sólo a sus cejas y que sé -bueno, deseo- que con el tiempo mejorará. Debe ganar en desparpajo y lo hará. Pero, ¿cuánto tiempo necesita?
Pochettino le está dando oportunidades en todas las posiciones. En la delantera no marca goles, y ahora que juega de extremo, resulta que la asistencia de gol en el partido contra el Athletic, tiene que venir a hacerla Verdú a su banda. Tampoco da asistencias. Entonces, ¿qué aporta Callejón? Se le aplaude, y le aplaudo, por la lucha que ofrece. Ese correr infatigable para ejercer la presión en las defensas rivales. Pero no hay nada más. Es hora de mirar el resto de la plantilla. Pienso en el Nakamura relegado al ostracismo, en un Ben Sahar que sólo ha conseguido dos titularidades... pero, sobretodo pienso en Coro, ahora que su compañero juega por la banda. Ferran Corominas empezó la temporada de manera estelar. Si lo recuerdan, era el único jugador que aportaba peligro, de los pocos que era incisivo en ataque.
Para explicar las suplencias de Coro, siempre se ha recurrido a su apatía a la hora de defender. Una cuestión que está en la delgada línea entre mito y realidad, pero que suele convencer. Que nuestros extremos defiendan parece una cualidad indispensable, aunque juguemos con un sistema donde ya hay 6 jugadores defensivos, con dos pivotes que ayudan a los laterales. Debe ser el extremo el que baje a ayudar. Lo que en otros equipos es al revés -el lateral ayuda al extremo en ataque- aquí no. Y así nos va en la faceta ofensiva.
Afortunadamente, lo que no han conseguido 20 partidos de vacío, lo conseguirá un contrato. En el Bernabéu es probable que juegue Coro como titular. Apuesten por el de Banyoles, hará un partidazo.