Terminologia para una crisis

David Peñín

28/05/2008
Entorno: Se suele utilizar para referirse a la corriente de opinión o de pasión que, en ocasiones de forma interesada, marca el paso de los comentarios y las críticas. En palabras de Dani sería "el ambientillu."

Rumores y filtraciones: En principio una hemorragia que puede desestabilizar a cualquier club. En el Espanyol una seña de identidad.

Vestuario: Piña, unión, grupo, colegas más que compañeros y buen rollo cuando la pelotita entra. Camarillas, cuernos, desunión, camas, zancadillas y manzanas podridas cuando la pelotita no entra.

Gran Hermano: Solución para tener acceso a las supuestas interioridades caníbales del vestuario. Claro que también es una buena experiencia para ver como por muchas ediciones que se emitan las movidas siguen siendo las mismas entre chavales que solo están sedientos de fama y dinero, cosa que los futbolistas ya tienen, el Ferrari me refiero.

Mano dura: Sinónimo para un mister con la capacidad de ser más estrella que cualquiera de los jugadores, más que un sargento, y por lo tanto si hay que salvar un culo que sea el suyo (en el fondo todos buscan lo mismo).

Entrenador: Ese resabiado que llevamos todos en el corazoncito. En lo profesional, el tipo que cumple ciclos y se lleva la mayoría de los palos, de todas partes.

Revolución: Más allá de cortar cabezas de jugadores y de entrenadores, sería dar el poder  por fin al pueblo y que este confeccionara las alineaciones por SMS.

Dimisión: En las sociedades anónimas para descabalgar a consejos y consejeros la herramienta es comprarles la parte del pastel. Yo voy echando monedas a un hucha con forma de cerdito, por si acaso.

Proyecto: Piedra filosofal que nos llevará año sí y año también a las glorias futbolísticas, o no. Claro que esto de los proyectos tiene sus inconvenientes como el de superar los malos momentos o rachas y ofrecer confianza y apoyo, tanto por parte de directivas con el gatillo fácil como por aficiones propensas al constipado.

Ambición (u objetivos): Intangible aliento y deseo que se estrella una y otra vez con la jodida realidad. Por si acaso, si todavía alguien cree que por el simple hecho de ser ambicioso se derrumbarán las murallas de Jericó pues que se meta una sobre dosis de Cuatro y de la roja (sin ánimo de alentar debates de bicefalia patriótica tan común en este club) y se harte de "Podemos" -a que me suena el slogan- y piense realmente si con solo cuatro o cinco jugadores de verdadero primer nivel mundial pasar a semifinales es un objetivo o una sorpresa.

Economía de guerra: La madre del cordero, la que imposibilita reforzarse, que no es lo mismo que fichar. Siempre queda el esfuerzo y el trabajo, pero la gomina y el sudor no terminan de casar.

Cara de póquer: La de Herrera en la rueda de prensa. Después de un año planeando con ciertos parámetros se puede encontrar que en vez de un delantero hábil y rápido el nuevo mister prefiera un tanque duro y peleón.

Valverde: Un tipo honesto, serio y, sobre todo, un señor. Gracias y mucha suerte.