La historia se repite, aunque con diferente transfondo
por Justo Conde
29/01/2008
A la vista de lo que está sucediendo en nuestro Club con la pérdida de sus porteros por diferentes causas, pero coincidentes con una inesperada caida en barrena tras una extraordinaria primera vuelta liguera sin parangón en la historia perica, a uno le ha venido a la memoria algo sucedido en aquel Español de mis juveniles principios como forofo fiel pero mayormente sufridor. Han transcurrido más de SEIS DECADAS, convirtiendo en efectivo aquel viejo proverbio que reza: La historia siempre se repite, aunque en este caso, quepa puntualizar aunque con diferente transfondo. Veámoslo sino.
Quiero retrotraerme a la temporada 1945-46, posiblemente y casi me aferro a asegurar la más dramática que registra nuestra historia, la de un más largo sufrimiento que también tuvo el ansiado indulto en la jornada cierre de la Liga, muy similar a las dos recientes experiencias vividas en Montjuïc (Murcia y Real Sociedad) pero que en 1946, dicha salvación se conseguía en la vieja Condomina. Fue el gran año de aquel inolvidable ariete Angel Calvo, una de cuyas epopeyas ya relaté en esta mi columna en POL.
Era la temporada en que Alberto Martorell había colgado los guantes para dedicarse a su profesión en Medicina. Recobraba pues la titularidad José Trias, "La Rosario", una vez regresado del Real Murcia en donde había jugado mientras cumplía el servicio militar en aquellos pagos y tras proclamarse campeón con su Español de siempre. Y como portero suplente llegaba a Sarriá el egarense Ferrús, aunque con el serio inconveniente de que por estar cumpliendo el servicio militar, no podía cumplimentar los horarios de entrenamiento impuestos por Baltasar Albéniz. Y llegó el drama, Se nos lesionaba de cierta consideración Trías, y con Ferrús como titular con tan "especial y recortada" dedicación al portal blanquiazul, empezaron a caernos goles a porrillo: 4-1 en Castellón y Gijón, mientras que en Sarriá se repetía el 1-1 ante Real Madrid y Sevilla. Pero la hecatombe llegaría en el Metropolitano, un 2 de diciembre, en donde los colchoneros nos endosaban un rotundo 7-3. Supongo, o quizá mejor decir que imagino, que tras el partido en cuestión, fueron los propios directivos del Atleta quienes a la vista del desespero de nuestros directivos, les sugirieron el fichaje del otrora gran portero y campeón de Liga en aquel Atlético de Aviación de la posguerra, aunque ya retirado. Me estoy refiriendo a Tabales, un portero algo chaparro pero que en su brillante etapa colchonera se había distinguido por su buena colocación y felina elasticidad en los balones por alto. Algún directivo/amiguete atlético pensó en que el bueno de Tabales bien podía ganarse unas pesetillas regresando a los terrenos de juego en aquel Español que andaba de cabeza en este tema. Y así, aquella misma noche, Tabales se comprometía con el Español, quedando todos los pericos pendientes de que pudiera resolvernos aquel gran problema de portería a que nos había abocado la lesión de "La Rosario". Y lo más curioso del caso es que aquel Ferrús, sería traspasado al Real Madrid a la siguiente temporada, en donde también se había producido la baja por enfermedad de su portero titular Bañón.
Pero volvamos a Tabales, cuyo debut coincidía con la visita a Sarriá del temible Athletic Bilbao, con el no menos temible Telmo Zarranoindía en el vértice de aquella sensacional delantera que todos los aficionados de la época declamábamos de carrerilla y admiración. Pues bien, el tal Tabales no pudo haber tenido mejor momento para debutar. El terrible Zarra se puso las botas, no recuerdo exactamente los goles que él hizo subir al marcador del viejo chalet, pero sé que de los siete balones que llegaron al área, cinco hicieron diana y sin que Tabales se enterara. En definitiva, que Tabales tampoco fue solución; no recuerdo cuantos partidos computan su curriculo blanquiazul, lo que sí recuerdo es que con el dinero que cobró del Español , puso una tienda de marroquinería y zapatería en las Galerías Maldá. Y que el Español, de inmediato, lograba traerse a un joven portero del Granada, aunque mataronés de nacimiento apellidado Martí. En aquellas fechas se podía fichar en cualquier momento y de acuerdo a las necesidades de los clubes, siempre que el fichaje procediera de un club de inferior categoría o del extranjero, con idéntica reglamentación para con europeos, americanos u otras procedencias continentales. No como sucede actualmente, con determinadas semanas hábiles y como tope para estos menesteres, y con tan diferenciadas catalogaciones de procedencia de los jugadores.
Y si en el titular he puntualizado que existe un diferente transfondo entre aquella crisis porteril y la actual, es simplemente por el ya antes comentado hecho de que aquel final de Liga del año de 1946 transcurrió de una forma por demás dramática, muy diferente a la actual, en la que seguimos mirando hacia arriba, hacia los puestos de honor y con muy diferente óptica a como mirábamos el calendario liguero de aquellos dias. En Sarriá nos había ganado el Murcia (0-1) , Oviedo (1-2) y Barcelona (0-1). Llegaba luego el Hércules y se adelantaba en el marcador por 0-2 en medio de una lluvia torrencial, pero tras el descanso llegaría el "huracán blanquiazul" con el genial Calvo imparable y todo terminaba en una sensacional remontada (5-2) que motivaba que éste fuera sacado en hombros por algunos buenos pericos a los que poco importaba que sus blancas gabardinas las ensuciara Calvo con el barro que lo semicubría por completo. Más tarde llegaría aquel también dramático empate del último minuto ante el Sporting gijonés (2-2) también con Calvo como héroe, aunque esta vez, los "grises" sí que impidieron que el público sacara a Calvo en hombros hacia la "puerta grande" (en vocabulario taurino) aunque pequeña del vestuario.
Pero aquel Español sabía que su salvación dependía de su "especial liguilla" que mantenía con el Hércules, Alcoyano y Murcia, lo que tras su heróico 5-2 herculino que sentenciaba un particular average de iguales guarismos ya que en la ida se había empatado a cero, parecía claro que de sus visitas a Alcoy y Murcia quedaba centrada su salvación. En Alcoy se empataba (1-1) con lo que también se tenía favorable golaverage (3-2), muy leve respiro, ya la pugna seguía. Pero todo parecía mejorar cuando en Sarriá se doblegaba al Atlético de Madrid por 4-3, creo recordar que también bajo una lluvia torrencial que me caló hasta mi ropa interior. También caería en Sarriá el Valencia (4-0), Pero aún y así aún quedaba mucho por sufrir y quedando para la clausura en la Condomina el veredicto final. En aquellos tiempos aún no existían "carruseles" radiofónicos pues el fútbol tampoco había alcanzado, ni de lejos, las actuales dimensiones publicitarias que costearan/patrocinaran las caras tarifas que Telefónica imponía para la instalación de las obligadas líneas microfónicas salvo en muy contadas ocasiones como los partidos de nuestra Selección Nacional o las finales de Copa del Generalísimo. Esta carencia fue la razón por la que me pasé toda la tarde telefoneando a las oficinas del Tostadero, en donde supongo estaba de guardia el siempre leal y famoso "Chato" Martínez, manteniendo conexiones con el campo murciano, y así pude conociendo/sufriendo primero el 2-0 con que los pimentoneros se adelantaban en el marcador, para al final conocer el notición de que se había logrado empatar (2-2). Un empate que salvaba a ambos y que condenaba al descenso a Hércules y Alcoyano. Como el golaverage entre Murcia y Español era favorable a ellos (2-3) a los pericos les dejaba otro pleito a dilucidar: la promoción, la tercera de su historia. Y esta vez el rival era nada más y nada menos que el Gimnástico Tarragona. Una promoción disputada en Montjuïc que registraba un lleno, dado que a la multitud llegada de la inmortal Tarraco se sumaban los miles de gargantas culés que hacían con ellos causa común. Un partido que necesitó repetición tras el 0-0 con prórroga; una semana más tarde y en el mismo escenario, pero ya con un final feliz blanquiazul (3-0). Afortunadamente en este rush final de temporada, "La Rosario" había ya regresado al portal blanquiazul.
No me negaréis, adictos de POL, que el haber efectuado esta remembranza comparativa entre el lejano ayer y el presente, ha sido hasta cierto punto interesante al tiempo que demostrativo de que para nuestro Español/Espanyol la felicidad o tranquilidad nunca ha sido, ni sigue siendo posible en plenitud, es nuestro sino, y lo que nos hace indestructibles: LA FORÇA D´UN SENTIMENT.
Respetado Jordi Puyaltó. POL, es un sitio de encuentro y un pequeño foro para mí. He descubierto verdaderos diamantes. Y se me permite cierta dosis de cinismo mezclado con surrealismo. Yo, ya empiezo a tener ciertos años y me comienzan a perseguir los recuerdos. Ciertas fotos me retraen a mí pasado. Al mío, en sentido posesivo, como una prolongación del problema del ser. De siempre y sin saber porqué y a pesar y quiza por, de algunas "ostias" físicas, me ha tirado el Español, así, como yo lo conocí con 7, 8, 9 años...y como mí Dios proteje la ignorancia, no se me olvide que cuanto más ignorante se es, más feliz se vive, yo ya tiraba para esos colores completamente opuestos de los que mandaban los cánones haciéndoles creer que eran más catalanes que el resto por el mero hecho de tener "ese nombre". Sus fotos, insisto, me retrotraen a mi niñez y adolescencia. A mí primer amor. A jabón Lagarto y a barrechas de aprendiz a escondidas de mí madre. No deje de ponerlas... Salud y visca, ahora si, El Espanyol. ........gracias
Hola "Miquel", leídos tus comentarios sobre los artículos de D. Justo, sólo decirte que me alegra enormemente que vayas guardando todas mis fotos en una carpeta. Eso quiere decir, sin duda, que tenemos el mismo gusto sobre la Historia de nuestro Club. Y en cuanto a D. Justo, lo que siempre digo,...¡¡un maestro!!. Un cordial saludo espanyolista y hasta siempre.
Don Justo no creo que sean mas importantes los 32 post que ha generado su articulo, que las 1.053 lecturas que registra su columna. No todo el mundo se atreve a escribir y dejar su comentario y leen y supongo que meditan sobre la lectura y eso, en mi humilde opinion es lo que a usted debe complacerle.Nunca escribimos para que nos "contesten", lo hacemos para que alguien nos lea...y a usted de moemnto ya le han leido 1.053...y lo que te rondare morena.Saludos
Yo creo Sr. Justo, que lo importante es el número de personas que le leen. No las respuestas en si. Pues solo puede contestar quien está informado como Ud. y tiene algo más que añadir. El hecho de que no tenga más cartas, es además, signo de respeto, pues nadie se atreve tan siquiera pestañear debido a lo bien fundamentado de su escrito. Por otra parte, hay quien hace buenas oposiciones a quitarle el puesto, caso de ORIOL, o los recuerdos de MINARDI, las rememoraciones de OYAC y PAPAGALLETO....así que no se me queje, que no queremos excusas para que deje de colgar fotos, hechos, escritos y recuerdos. Salud Sr. CONDE...por muchos años
Al revisar nuevamente los 30 comentarios que apostillan a este mi actual artículo, compruebo que el hecho de limitarlo a rememorar uno de nuestras desgracidos pasajes a lo largo de nuestra Historia, ha despertado escaso interés; aquí, por lo que veo, hay que tocar esos otros temas marginales del deporte y que no hace falta puntualizar, para fomentar la polémica. Quizá en otra ocasión pueda complacer a nuestros furibundos polistas, pero hoy no toca como dijo aquel... Por cierto, quiero aprovechar la ocasión, para comprobar que hay muchos de vosotros con muy excelente memoria, y como ejemplo, vuelvo a poner a ORIOL, a quien ya el día 30 del pasado mes, elogié por sus precisas puntualizaciones a mi MEMORIA HISTÓRICA, y que hoy vuelvo a elogiar a tenor de haber leido su amplio artículo sobre Agustín Faura, que muy gentilmente me ha remitido de forma personal a mi e-mail y a tenor de haber sido otros varios polistas los que previamente habían recordado a aquel bravo defensa. Y otrosí, quisiera añadirle a OYAC, que así a vuelapluma, no creo que Faura pudiera formar medular con Bolinches, pero sí que lo recuerdo formando la defensa con los Argilés, Parra, Catá y Jimeno.
el chut por sobre todo lo demas...un potente disparo seco y mortal.Era un medio volante (lo que es hoy Moises) y buen lanzador de faltas a larga distancia.Jugador de equipo y de aquellos jugadores que no puedes prescindir.
Ciertamente "Oriol" eran otros tiempos para todo...no existia la brutal diferencia actual con los vecinos, ni el "mes que un club", estaban preparandose para iniciar su carrera "The Beatles", en Sarria no existia la tribuna lateral, yo solo habia acumulado dieciocho tacos de juventud perica, no me perdia un partido con lluvia, nieve o viento huracanado, no existia el PPV, ni "roja directa" y creo que ni los focos para el futbol nocturno...y posiblemente la camisola de los jugadores era a rayas mas finas que la actual...eran otro tiempos, cierto.
La lesiónde Faura fué terrible. Estuve en aquelpartido, y todos tuvimos la sensación de que aquello era muy grave, aunque no pensamos que nunca podría volver a jugar. Tenía un chut impresionante. Aún recuerdo elpartido con el Sevilla, aquella vuelta de la Copa, que ganamos 6 a 2 con un gol suyo de falta directa. Como chutaba el gran Faura! Nunca después hemos tenido un chutador como él en las faltas.